La FIFA nos presentó el 25 de septiembre del 2025 a tres simpáticos personajes en un X, con el mensaje: «Permítanos presentarnos de manera oficial».
La FIFA nos aseguró que Zayu, un Jaguar Mexicano portando la casaca verde y el número 9 en su espalda, representaba el Orgullo mexicano y su fortaleza cultural.
La FIFA nos aseguró que Clutch, un águila calva, con una camiseta azul y con el número 10 en su espalda, con funciones de mediocampo, representaba la unión y el liderazgo de los Estados Unidos.
La FIFA nos aseguró que Maple, un alce Canadiense, con el número 1 en su espalda, reflejaba la creatividad y resiliencia de otra nación en la que se celebraría por primera vez, un Mundial de Fútbol 48 Selecciones Nacionales.
La FIFA nos aseguró que Maple, Zayu y Clutch, reflejaban la identidad cultural de los tres países organizadores potenciando la creatividad, orgullo y resiliencia que caracterizan a sus habitantes.
La FIFA nos aseguró que estos simpáticos personajes tendrían por objetivo, reforzar la unidad, identidad cultural y diversidad en un Campeonato Mundial sin precedentes.
La FIFA nos aseguró que su rol protagonista sería aparecer en Estadios Mundialistas, plataformas digitales, videojuegos, y cualquier actividad pública en Estados Unidos, México y Canadá.
Lo que la FIFA NO nos ha dicho fueron los motivos, por los que de la nada, las tres figuras fueron desplazadas por personajes como Shakira,
Maná, Alejandro Fernández, estrellas del reggaeton y las cantidades desbordantes de bebidas embriagantes en los Fan Fests.
Vaya, los que se suponían eran las «mascotas oficiales» ni siquiera aparecieron en las respectivas inauguraciones de cada País.
¿Aparecerán en el evento de clausura?
Definitivamente que los intereses comerciales destronaron al objetivo principal de la FIFA, tal parece que ahora el objetivo NO fue «unir al Mundo en torno al balón»; sino generar ganancias obscenas en torno a un evento, teóricamente sin fines de lucro.
La lana manda y presentar espectáculos de alto impacto comercial, dominado por artistas internacionales, sin importar hacer a un lado a los personajes, lo confirma.
Vimos las inauguraciones con artistas, himnos y drones en el Estadio Azteca, llamado Ciudad de México, en Toronto, o en el Sofi Stadium de Los Ángeles; sin embargo, hubo tres ausencias que para nada pasaron desapercibidas.
La ausencia de una mascota oficial Mundialista, no es un tema menor, ya que forma parte del relato visual e histórico de cada evento, ya que no solamente sirve para vender productos, sino para construir historia, sobre todo en menores de edad, que viven su primer mundial..
El Mundial del 2026, será recordado por las nuevas generaciones, NO por un jaguar mexicano, que buscaba demostrar valores, tan escasos en la actualidad, sino por un pato llamado Merlín.
¡Eso sí, cuyos propietarios ya tienen marca registrada y licencia para comercializar sus productos y hasta una casa donada por el Gobierno federal!
¡Que alguien me explique!

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